1. Etapa de pre-lavado:

En el compartimento de prelavado (no todas las máquinas cuentan con cámara de pre-enjuague aparte) unos aspersores inyectan agua caliente entre 38 y 49 grados C° para remover la grasa y la suciedad de los platos y vasos. Es preciso aclarar que si se el agua está fría será muy difícil remover la suciedad.

  • Etapa de lavado:

Durante esta etapa, una solución de agua caliente y detergente (60 a 71°C) es arrojada por aspersores a presión hacia las canastas con platos, para luego regresar, después de haber removido la grasa y la suciedad más pesada, al tanque de lavado. Como se mencionó anteriormente, la temperatura del agua debe estar entre 60 y 71 grados °C para lograr la remoción de grasas y suciedad por acción térmica. Por ejemplo, las manchas de labial en los vasos y copas no salen a menos de 65 °C por lo que cuando la temperatura no logra mantenerse, es necesario incrementar la cantidad de detergente para compensar una temperatura inadecuada.

  • Enjuague:

Durante este ciclo, el agua caliente (entre 71 y 82 °C) remueve el detergente y cualquier residuo de suciedad de la vajilla. Esta fase es similar a la etapa de lavado, pero no se usa detergente.

  • Etapa de Enjuague final:

Cualquier rastro de agua con jabón es removido en este ciclo. La temperatura del agua debería estar entre 82 y 90 °C para lograr la sanitación de los platos. En este ciclo se adiciona abrillantador para evitar y prevenir manchas en los platos. Las superficies de las vajillas también se secan con esta temperatura.